domingo, 30 de julio de 2017

Cuidando de Mao

¡Hola!

Si me sigues en las redes sociales llevarás un mes y medio viendo fotos de un gatito. Es Mao, un gato que Kude y yo tuvimos de acogida desde las tres semanas hasta los dos meses de vida. La historia empezó mal, ya que una amiga y su pareja se lo encontraron junto a sus hermanos cuando eran muy muy pequeñitos, sin gatos adultos cerca y al borde de la hipotermia. A pesar del esfuerzo de ellos, estaban enfermitos y sólo sobrevivió Mao, que me lo traje a casa cuando empezó a ser un poco más activo (en casa casi siempre hay alguien y podíamos atenderle 24 horas) llegó a casa con tres semanas sin ser capaz ni de generar calor corporal propio.



Después de unos diez días dándole biberón cada tres-cuatro horas descubrimos que un gato de 300 gramos puede gritar muy alto si tiene hambre, que no aprenden a guardar las uñas hasta que son un poco mayores (ay) y que nuestros amigos y familiares venían a casa a verlo a él y no a nosotros :P 

Mi hermana Rei haciendo de canguro bajo la supervisión de Carry


Con el tiempo también descubrimos lo inteligentes que pueden llegar a ser los gatos y la satisfacción de sacar adelante a una cría tan pequeña y que pase de tener que dormir con un flexo y botellas de agua caliente a moverse por la casa a su gusto esquivando las patas de las sillas a toda velocidad. También descubrimos que no vamos a poder repetir la experiencia porque Kude tiene una alergia tremenda a los gatos y después de un mes con Mao en casa se encontraba tan mal cada día que le estaba afectando su vida personal y laboral. Mao tuvo que irse a vivir unos días a casa de mis padres, donde se habituó a convivir con  Carry y Hugo, dos perros de unos treinta kilos cada uno, y gracias a lo cual mi padre le encontró una familia entre los dueños de perros que también llevan a sus mascotas a jugar al mismo parque al que llevan a Carry y a Hugo.Ahora Mao tiene una casa en la que le cuidan mucho y puede jugar con un perro apenas cuatro meses mayor que él, ¡espero que se lo pasen muy bien juntos!

¡Mao se convirtió en un gatito de dos meses fuerte, cariñoso y ágil!


2 comentarios:

  1. ¡Qué hermosa historia! Tengo amigos que han estado en situaciones similares y también han rescatado gatitos bebé. Yo en estos momentos estoy cuidando de mi ratón porque lo operamos en la semana, qué gran responsabilidad es un animalito ¡te mando un abrazo y que el pequeño siga creciendo fuerte!

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    1. ¡Gracias! Ahis, con lo pequeñitos que son los ratones, espero que esté bien! ♥

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