viernes, 5 de agosto de 2011

Volviendo a otras épocas

Desde que de niña empecé a elegir mi propia ropa me di cuenta de que todas las modas siempre volvían, aunque adaptadas a la época actual. Desde los vestidos rectos y los pantalones acampanados típicos de los años sesenta, hasta las Chuck Taylor que se popularizaron en los 80 o los leggins. Y ya desde entonces veía personas que se vestían de manera diferente, reviviendo otras décadas, pero sin que esto fuera demasiado notable. En general, empecé a darme cuenta que los diseñadores de hoy en día intentan, actualizando el estilo, revivir las modas que ellos vivieron en su infancia y su juventud



Sin embargo, en los últimos cuatro o cinco años he visto que todo lo referente a tiempos pasados se vuelve más importante: Las revistas de moda hablan de accesorios vintage, en Londres se celebra el Vintage Festival, En Youtube proliferan los vídeos que recopilan las cabeceras de los dibujos animados de los 80 y los 90, The Baseballs empiezan a popularizarse, uno de los regalos estrella en la tienda donde trabajo son los peluches de los Fraguel Rock y se habla de que este año en el Salón del Manga de Tenerife hubieron más Lolitas que nunca. ¿Qué está pasando?

The Baseballs

Desde mi punto de vista, pasan varias cosas. La primera es el interés de cada persona por encontrarse a sí misma, y el alto número de hombres y mujeres que encuentran esa individualización en su apariencia. Peinarse con tupé o llevar tirantes te hace guay porque eres diferente, no eres uno más en la masa de gente que compra lo que los escaparates muestran.  En segundo lugar, y relacionado con el primero, encontramos Internet, un banco de información que hoy en día está al alcance de muchísimas personas, personas que pueden encontrar en Internet una fuente de inspiración. Dudo que sin Internet hubiera tantas Lolitas como hay hoy en día, chicas que en su momento vieron a una mujer con aspecto de muñeca y empezaron a navegar en este hermoso mundo, hasta que se dieron cuenta de que se identificaban con lo que esta estética, o incluso su ética, representaba.  Algo parecido ocurre con el Spank, con la proliferación de las tiendas de segunda mano y la nostalgia por unos tiempos mejores ha surgido este estilo inspirado en la infancia de los que ahora somos veinteañeros o treintañeros, rodeada por Mi Pequeño Pony, Cabagge Patch Kids o Los Osos Amorosos.

Interior de una de las cafeterías Peggy Sue's, en Madrid

Por otro lado, y de una manera más general, la velocidad con la que llega "el futuro" al presente genera una necesidad de retroceder, de ir a lo seguro, a lo conocido. Que no hay necesidad de preocuparnos por las temporadas de primavera-verano del año que viene si nos identificamos con un estilo de vestir casi perenne, que con sus pequeños cambios, supone menos gasto económico a largo plazo sin que dejemos de ser chic. Hazte con un vestido con vuelo, a la altura de las rodillas y cuello halter, con un cinturón ancho en la cintura. ¿Pasará de moda mañana en los escaparates? Posiblemente. ¿Y en el mundillo del rockabilly? Seguirás estando a la moda este año, y el siguiente, y posiblemente también dentro de cinco o seis años. 

Uno de los modelos de camisetas de Fanisetas, protagonizado por Casimiro,  encargado de mandar a la cama a los niños de los años 80 en varios países del mundo.

Los cambios tecnológicos también suponen estrés para el ser humano, que no encuentra donde aferrarse: "si es que ya todo es por Internet..." o Mi móvil está desfasado, no tiene  Wi-Fi" son frases que seguramente hemos leído o escuchado alguna vez. En el último siglo los cambios tecnológicos han sido espectaculares y veloces, y han afectado tanto a la sociedad y a la cultura como éstas lo han hecho con la tecnología, es decir, mutuamente. Y sin embargo, a todos nos encantaría tener el dinero necesario para conseguirnos un minibus de Volkswagen (Sí, la apodada furgoneta hippie).



Y el Lolita, en esencia otro más de estos movimientos estéticos/éticos que recuperan épocas pasadas, aunque en este caso se trata de una época en ocasiones idealizada, ya que no la hemos vivido y por tanto es objetivamente difícil sentir nostalgia de ella. Pero lo que importa en el Lolita no es si en el siglo XIX se vivió bien o mal, sino los valores que conviene recordar de esa época, tanto en materia de estilo como de comportamiento.



¡Se agradecen opiniones, y diferentes puntos de vista!

(Ninguna de las fotos de este post es mía, pertenecen a sus respectivos autores)

1 comentario:

  1. Sin duda internet ha servido de mucho a la hora de la información, de conocer, de recopilar datos de casi todo lo que uno pueda imaginar.
    Todos de alguna forma nos buscamos a nosotros mismos y buscamos expresar como nos sentimos y lo que somos a través de lo que vestimos o nos gusta. Tal vez porque hoy en día podemos permitirnos este hecho, porque la apariencia con los años se ha vuelto más importante o porque simplemente nos gusta definirnos como personas individuales.
    Lo cierto es que cada vez la persona se quiere definir mejor y coger todo lo que este al alcance de su mano para expresarlo (porque hoy día se lo podemos gritar al mundo :D).
    Pero al mismo tiempo que se define independiente puede encontrar su lugar o una comunidad de gente con similares gustos al que tal vez, sin la ayuda de los medios que tenemos hoy en día no podía haber llegado nunca.

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